Antenas de bajo Q
En ingeniería de radiofrecuencia y telecomunicaciones, el factor Q (o factor de calidad) mide la eficiencia con la que un circuito o antena almacena energía en comparación con la que pierde o radia.
Una antena de bajo Q (o de bajo factor de calidad) es aquella que disipa o transmite su energía de forma muy rápida y a lo largo de un espectro de frecuencias muy amplio.
Sus características principales son:
Ancho de banda muy amplio (Broadband): A diferencia de las antenas de alto Q (que solo funcionan bien en una frecuencia muy concreta y estrecha), las de bajo Q pueden captar o emitir señales en un rango de frecuencias bastante extenso.
Baja resonancia aguda: No acumula mucha energía interna en una sola frecuencia, por lo que su respuesta es más estable y “plana” a lo largo de varias frecuencias.
Alta disipación o radiación rápida: Transfiere la energía electromagnética al medio (o la absorbe) de forma inmediata en lugar de almacenarla.
En el contexto del texto que leías sobre los conductos sudoríparos, cuando los investigadores los describen como “antenas de bajo Q”, se refieren a que esas estructuras helicoidales en la piel no responden a una única frecuencia exacta, sino que interactúan con una banda ancha de frecuencias (como el rango de 75 a 110 GHz en ondas milimétricas/sub-THz).