INVESTIGACIÓN CIBERTORTURA
INTRODUCCIÓN
EL COMIENZO
Cada TI (Targeted Individual), cada uno de ellos, fue antes un I (Individual). Cuando el Individual (I) asumió que una serie de sucesos imposibles se habían convertido en un patrón, por muy irracional que esto fuese, fue cuando comenzó a vislumbrar que algo serio estaba pasando con su vida. Un grupo de personas le estaban haciendo algo.
No tenía respuestas para ninguna de las preguntas que golpeaban su mente, que no paraba de elaborar una cuestión detrás de otra. No existían respuestas. No hacía más que mirar su propia realidad y sondearla buscando respuestas. Pero ya llevaba meses así y no las hallaba. Estaba buscando en el lugar equivocado.
CASO PARTICULAR
Había encontrado algunas respuestas muy concretas que tenían un 100% de acierto:
- PRIMERA. Se trataba de radiación electromagnética.
- SEGUNDA. El valor de dicha radiación superaba los 400uT y el máximo del medidor (app Radiation Detector) es de 140 uT (400/140=2.85..). Valor que superaba en 3x prácticamente el máximo del medidor de la app.
- TERCERA. Al moverse, desaparecía.
- CUARTA. Al pararse, volvía.
- QUINTA. Los ruidos del piso iban apareciendo donde él se movía.
- SEXTA. Los ruidos del piso de arriba reaccionaban cuando el comenzaba a moverse desde una posición estática.
- SÉPTIMA. Los ruidos del piso de arriba prácticamente desaparecían cuando permanecía en una posición estática.
- OCTAVA. Cuando tras moverse, se paraba bien sentándose, tumbándose o de pie en alguna parte de la casa los ruidos del piso de arriba seguían un patrón de ruidos al que parecían estar obligados (pasos > algo pesado dejado TUM-TUM > algo dejado sonido de antena dejada y recalibrada > sensación de presión sobre él a la que se sumaba el efecto frey). Entonces desconocía conceptos como “efecto frey” y qué significado podía tener. Tampoco disponía de otro medidor que no fuera el del móvil, gratuito.
Había reunido ya lo que consideraba eran demasiados datos. En exceso. Ya se había dado cuenta que algo realmente serio estaba pasándole a su vida, que se estaba saliendo de todos los parámetros conocidos, que eran un conjunto de imposibles con un denominador común compuesto, no dejaban de suceder y progresivamente iban a más.
La vida como Individual les había desaparecido. Su recuerdo les era aun muy cercano. Hacer como que no estaba pasando no ayudaba. Contarlo era peor. Pero era necesario contarlo. Porque si te lo están haciendo a tí, se lo pueden hacer a todos los demás, a quienes conoces, a todo tu entorno, a todas las personas con las que te criaste. Pero nadie cree nada debido a la disonancia cognitiva1).