RADIACIÓN NO IONIZANTE. Es una transferencia de energía capaz de alterar la estructura fundamental de la materia viva a nivel atómico y molecular. Es letal. Se ha establecido que una densidad de potencia de 80 W/cm² es suficiente para causar la muerte en tan solo 1 segundo de exposición. Niveles inferiores, como 20 W/cm², provocan quemaduras de tercer grado en apenas 2 segundos, lo que puede llevar a un choque sistémico fatal si la exposición continúa o afecta áreas críticas. Estos principios son la base de las armas de microondas de alta potencia, diseñadas específicamente para incapacitar o eliminar mediante el calentamiento rápido de los tejidos biológicos. Cualquier lectura del tipo: “La radiación no ionizante es un tipo de radiación electromagnética de baja energía que no tiene suficiente capacidad para arrancar electrones de los átomos o moléculas, por lo que no produce ionización directa” es un señuelo para distraer del verdadero peligro que entraña la radiación que producen los teléfonos móviles, routers, mandos a distancia, antenas, y un lárguísimo etcétera.