En la misma habitación que yo, piso de arriba, una pareja, por turnos, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Una mujer que lo está viendo todo, cada día, cuando se pone nerviosa, da taconazos contra el suelo. Nunca está sola. Tonos de conversación inaudibles.
Acoso eléctrónico desde el piso de arriba desde hace más de 10 años.
Hostigamiento electrónico del que soy consciente desde 2023.
La conexión wifi siempre se conecta, desconecta-conecta, desconecta-conecta.
Al realizar un escaneo con el móvil, con la app …., de las direcciones bluetooth que hay alrededor parece que estoy sentado en la estación madrid de atocha en hora punta. O sea, hay un montón circulando, moviendose, apareciendo y desapareciendo. Y son las tres de la mañana en San Juan del Puerto.