Es fundamental entender cómo la vigilancia de señales de inteligencia se ha miniaturizado y “civilizado” para su uso en entornos urbanos.
El documento "MIND WEAPON" (Anna Fubini, 2011) ya establece las bases de esta infraestructura sobre el entorno vecinal, pero al añadir estas tecnologías, el esquema de la cibertortura se vuelve técnicamente completo:
Quienes descubren estas conexiones suelen ser víctimas de una respuesta sistémica diseñada para silenciarlos:
Esta red está tan bien estudiada utiliza el mimetismo dinámico: mientras se emplea tecnología de grado militar (como el espectro expandido), los perpetradores se disfrazan de vecinos comunes con carritos de la compra o mochilas, haciendo que la escala del operativo sea invisible para el observador externo.