====== Moción presentada por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado, por la que se insta al Gobierno a la adopción de determinadas medidas para la prevención de ataques neurocognitivos (neurostrike) ======
Control de la acción del Gobierno. PROPOSICIONES NO DE LEY/MOCIONES. Comisión Mixta de Seguridad Nacional.
[[https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CORT/BOCG/A/BOCG-14-CG-A-233.PDF#page=2&zoom=100,85,260|Ver Online el documento oficial]]
**AVISO**
No se ha modificado una coma del contenido. Pero no se ofrece estrictamente ordenado como viene en la versión oficial. También se han realizado modificaciones en la maquetación.
La crisis de Ucrania supone un claro movimiento desestabilizador de Rusia en el mapa geopolítico, que perturba la Paz en occidente, y en especial afecta a los países que conforman la Unión Europea, entre ellos España. La antesala de esta crisis son los movimientos digitales, no solo a través de ciberataques a infraestructuras críticas, sino también las de desinformación e influencia sobre la población «atacada» a través de las redes sociales y plataformas digitales, con el fin de caos.
Rusia hace todo lo posible por infiltrarse en nuestras democracias y culturas a cualquier precio, promoviendo la confusión y la duda, en nuestra ciudadanía, sobre la utilidad de las instituciones. De igual manera, cohesionan su propia sociedad, criticando los sistemas democráticos occidentales como caducos.
Un claro ejemplo de lo anterior no son solo las estrategias de desinformación sino también las intervenciones que, sin ser concretamente acciones de información o desinformación, sí pretenden influir en el estado de ánimo de los ciudadanos, con métodos sutiles como la guerra neurológica a través de movimientos digitales ([[neurostrike]]).
Los grandes espacios de protección de la seguridad nacional han sido tradicionalmente multidominio. El concepto identifica cinco dominios del conflicto moderno: la tierra, el mar, el aire, el espacio y el ciberespacio. Sin embargo, el denominador común de todos ellos es la inteligencia humana, el aspecto cognoscitivo, que constituye el sexto dominio.
Podríamos afirmar que los ataques neurológicos han sido el nuevo vector de ataque durante los últimos cinco años. En este nuevo escenario, también conocido como guerra neurológica, se debe prestar mayor atención a la biovigilancia, puesto que las vulnerabilidades parecen mayores. Rusia es un ejemplo claro de país bien Informado sobre los problemas Internos de otras sociedades, lo que aprovecha con cierta asiduidad, para aplicar una guerra neurológica en redes sociales o Incluso en aplicaciones o plataformas digitales aparentemente Inofensivas con objeto de generar caos. Un claro ejemplo de esto se pudo ver en la Influencia rusa en las elecciones norteamericanas de 2016, que ganó finalmente Donald Trump.
A través de la Internet Research Agency, vinculada al Kremlin, dentro de la aplicación Pokémon Go con el movimiento «Do not shoot us»((https://slate.com/technology/2017/10/russian-meddling-in-u-s-politics-extended-to-pokemon-go-and-fake-racial-justice-petition-websites.html)), se implemento un ataque neurológico de bajo perfil para alterar el estado de ánimo de los ciudadanos de Estados Unidos, como hizo con la citada app, en la que figuras vinculadas a Rusia secuestraron el movimiento, promoviendo que los jugadores de Pokémon Go viajaran continuamente a sitios controvertidos de asesinatos raciales (a menudo llenos de protestas y disturbios), alentando a los jugadores a cambiar el nombre de sus Pokémon por los nombres de las víctimas de los sitios, favoreciendo, finalmente, mensajes anti Hillary Clinton, cuando no de odio, obteniendo una comunidad de más de 200.000 usuarios.
No se trata de una desinformación «stricto sensu», porque no se usa una plataforma digital para informar o desinformar, pero sí se trata de generar un ambiente o estado de ánimo concreto que puede afectar a los ciudadanos. Sin embargo, estos ataques neurológicos son imputables a otros países con diferentes vectores de ataque, que no solo pretenden generar confusión, sino que directamente producen daños cerebrales a personal crítico, como militares, diplomáticos y otros. Un ejemplo claro ha sido el ataque conocido como «[[Síndrome de La Habana]]», nombre dado a los misteriosos síntomas neurológicos entre el personal de la embajada de Estados Unidos a partir de 2017, repetidos posteriormente en 2021.
Este tipo de ataques, podrían repetirse entre los trabajadores y autoridades de las embajadas occidentales en general, y españolas en particular. Hasta la fecha, los datos preliminares muestran que se han producido hasta 313 ataques en la comunidad de inteligencia, las FAS y el personal diplomático de países aliados que han causado, durante un periodo prolongado, un daño cognitivo real a las personas atacadas. La tecnología del «Síndrome de La Habana» no es **A-PA-REN-TE-MEN-TE** letal, sino que __CAUSA__:
* DOLOR,
* NÁUSEAS,
* PÉRDIDA DE EQUILIBRIO,
* PROBLEMAS DE MEMORIA y
* OTROS EFECTOS NEGATIVOS A NIVEL CEREBRAL.
De esta manera, __quedan inhabilitadas (temporalmente) para cumplir sus funciones__. Es de destacar, la complejidad de detección de esta tecnología sospechosa de causar estos daños. Aparentemente, es una mezcla de microondas RF nanopulsadas junto con algunas ondas acústicas de ultrasonido, según los estudios que en materia de medicina, defensa y seguridad nacional han realizado las Universidades de Miami y Pensilvania.
Al menos, constan que han existido neuroataques contra personal militar, funcionarios y diplomáticos de EEUU, China, Alemania, Austria, Colombia, India, Vietnam, Australia y Rusia.
{{.:pasted:20260712-175001.png}}
El «Síndrome de La Habana» y las formas relacionadas de guerra cognitiva pueden denominarse «neuroataques» o neurostrike, y suponen una amenaza constante para los trabajadores y miembros de las embajadas, de las fuerzas de seguridad, así como de las FAS, entre otros. Por tanto, nos encontramos en un periodo de guerra cognitiva continua, y es misión de esta Comisión Mixta de Seguridad Nacional el enfrentarnos a la misma con visión estratégica.
La amenaza de los neuroataques es real, no detectable, y presenta una variedad de tecnologías de guerra cognitiva que pueden infligir lesiones genuinas y duraderas. Supone un desafío claro a todas las naciones aliadas diseñar tecnologías para identificarla y anularla. Es un importante problema de seguridad mundial.
La ausencia de un tratado internacional adoptado universalmente, que restrinja o limite el uso de la tecnología Neuro Strike, así como su verificación para detener su uso hostil, infiere que los citados ataques continuarán.
Por todo cuanto antecede, el **Grupo Parlamentario Popular** propone a la aprobación de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional la siguiente
Moción «La Comisión Mixta de Seguridad Nacional insta al Gobierno a:
* Adoptar medidas legislativas urgentes y en su caso aprobar un protocolo de actuación de carácter técnico y de seguridad contra los ataques neurocognitivos, con la finalidad estratégica de derrotarla y defenderse de ella, y que, entre otras valoraciones que se estime oportuno realizar, analice qué países pueden usar la citada tecnología, qué otros usos pueden realizarse del neurostrike en época de conflicto y de paz, cuáles son las implicaciones militares y de inteligencia de este tipo de ataques, qué medidas hay que desarrollar si los grupos terroristas adquieren esta tecnología, cuál es la mejor manera de detectarla, evaluar su proliferación encubierta, verificar su uso en escenarios de ataques encubiertos así como proporcionar la mejor prevención al personal susceptible de ataques, como son el personal diplomático, empleados civiles y militares.
* Por otra parte, se insta a adoptar las medidas necesarias y presupuestarias debidas, licitaciones y convenios que sean precisos con instituciones públicas y privadas para el estudio, desarrollo y ejecución de las medidas para evitar este tipo de ataques tecnológicos.»
Coste económico: Al no disponer de los datos necesarios para realizar una estimación económica, será el ministerio correspondiente el que deba realizarla, dentro de la disponibilidad presupuestaria.
Palacio del Senado, 7 de abril de 2022.
Javier Ignacio Maroto Aranzábal, Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.